Durante casi un año he permanecido en silencio, dejando pasar el tiempo y observando como la vida toma su curso. Algunas veces he deseado no estar en presente y otras muchas me he alegrado de ser la única testigo de los momentos más lindo de vivir. Sin embargo, hoy no estoy aquí para hablarles de mi viaje interno o para contarles todo cuanto he aprendido. Hoy es especial pues alguien desde su anonimato me ha animado a volver a escribir y a citarme una vez más con mi abandonado blog Mi peatonal. Por ello, desde lo más profundo de mi corazón se lo agradezco a esa persona y prometo continuar con mis dibagaciones....
*yo misma*