miércoles, 26 de marzo de 2008

Final del trayecto


Tiempo al tiempo para volver a escribir

Tiempo al tiempo para volver a vivir

poniendo punto y final a una etapa soñada [...]


*yo misma* --> por última vez

sábado, 8 de marzo de 2008

Olvido

[...]


No puedo entender las pocas palabras que hoy consigo escribir. Es como si mi cerebro hubiera desconectado mis emociones y las sintiera pero no pudiera trasmitirlas. Así que, encajadas siguen esperanzadas de poder alzar el vuelo y culminar estampadas en una hoja de papel para no ser nunca olvidadas, o tal vez si. Pues el olvido es parte de la vida y de la muerte. Es parte de nuestro pan de cada día.
Y mientras de fondo escucho esa tenue melodía que me acompaña entre violines y vientos, descubro que al fin he levantado la cabeza y dejado de estar enfadada con el mundo pues no soy yo la que tiene que estarlo, es el propio mundo el que se enfada conmigo. Quién lo diría, así se declara siempre el culpable, inocente. Sin embargo, doy fe de mi entera inocencia. Tal vez los ánimos caldeados y llenos de odio evitan que con la misma claridad con la que yo distingo mi candidez lo hagan los demás. Horas enteras han dado lugar a mi estirpe personal. A la dejadez de las cuestiones sencillas y ufanas revoloteando sin cesar en mi mente. Y sin venir a cuento me valoro por dentro, me valoro por fuera. No es fácil enfrentarse contra uno mismo, alzar las manos y ver nuestras propias verdades inicuas.
Tal como si fuera un flash, me vi sentada junto a un homologo de mis problemas. Él permanecía levantándome la vista mientras me sujetaba el mentón y las lágrimas corrían abiertamente por mi rostro amoratado. Cuando apenas las palabras tomaban forma fuera de mi garganta, él las dibujaba por mí. No olvidaré nunca como quitó el velo de mis ojos mostrándome en un espejo, abriéndome las puertas que habían sido vedadas a mi entendimiento. Entonces no comprendía lo que veía y ni tan siquiera sabía si me gustaba aquello que reflejaba. A fin de cuentas son momentos que se pierden que pasan al olvido, que son engullidos por la eternidad.
Ojala no se fuese, ojala siga siendo su niña de ojos lagrimosos que no entendía la culminación de la vida. Aquella caprichosa que fea por fuera se lo creía también de corazón. Por cuantos queremos, por cuantos amamos deberíamos poder elegir que su vida continúe que su cuerpo perdure. Pues aquí sentada ya he perdonado al mundo que gira y giro yo con él. Necesito una bocanada de aire y sin embargo hasta eso me negaría si con ello él respira. Quiero creer en la fuerza de mi esperanza, en la garra con la que mis lágrimas lo observan tumbado en su cama pero me venzo cuando nadie mira, me derrumbo en silencio. Son estas las únicas palabras testigo de mi alma en pena, que al fin alza el vuelo y expresa el terror que la mantiene presa.
Soy conciente de que ya no escribo para mis adentros que lo hago para mis afueras y mis concilios. Soy conciente de que me preguntarás el motivo por el que te dejé fuera de mi dolor y por primera vez negaré haberte dejado fuera pues como yo has sentido la ira que me carcomía los huesos, que me estrujaba el cerebro que me empujaba al vacío. Y sin con tus consuelos no conté fue porque aun me he negado a que me consuelen, aun persisto de dejarlo ir […]

[…] aquí he dejado una parte de él y una parte de mi y que el olvido no se encargue de engullir los recuerdos de nuestra historia.


*yo misma*
pd.: no puedo continuar escribiendo pues las lágrimas me enajenan el corazón, sólo me queda decir que ojala las pocas fuerzas con las que aun afronto la vida fueran tomadas por su cuerpo y despertara para ser el que siempre fue...

jueves, 6 de marzo de 2008

Espejo


Continúo mirándome atentamente. Concentro la vista aun más para distinguir cada una de las señas que hacen de mi rostro tan familiar, tan distante, tan seguro y al mismo tiempo tan real. Mi silueta no trasmite más a mi entender pero continuo escudriñando sin descanso. En algún lugar tienen que estar las acusaciones que sufrió mi persona. Deben estar bajo la piel pues ya no logro mantener más la vista sin parpadear.


Que hondo tocó mi corazón, desgarrado, amancillado, olvidado. Al poner mis manos sobre el pecho apenas consigo distinguir entre la tristeza que me invade y sus leves y distantes latidos. No obstante, sigue latiendo, luchando por darme vida, luchando por hacerme olvidar al tiempo que me trae a la memoria todos aquellos momentos en los que bajo al alféizar memorizábamos a tiempo compartido. Dichosas las tardes que morían en nuestras risas juveniles. Y mientras más lo pienso peor me siento en lugar de hervir por dentro. Nunca imaginé que tus palabras desligaran el odio con el que me golpeaste una y otra vez. Tal vez, absorta dejé de protegerme y con miedo dibujé la sonrisa burlona que esconde la verdad de este sentimiento que me desgarra lentamente.


Ahora, mientras escribo, recuerdo la situación y mi impotencia me desgasta al ser incapaz de comprender el motivo por el que descubrí rencor en tus andanzas. Temblorosa sin duda permito que de mis adentros fluya la rabia que contengo. No espero entender la grandeza de mi descontento y mucho menos tu intención con decorosa. Pero aun guardo una brizna de esperanza…
*Yo misma*
pd.: no quiero despertarme mañana y descubrir que hice algo mal. Me gustaría pensar que mi dolor va a pasar y que realmente el enfrentamiento no fue más que un capricho de la vida. Y debe pasar porq no hago más q pagarlo con la gente q me rodea y no me siento con fuerzas ni para decirles que les quiero... me consumo por dentro y al mismo tiempo por fuera...

martes, 4 de marzo de 2008

Dante

Capítulo I: Dante

La fría noche caía sobre la población de Dante, un pequeño pueblo que estaba en la costa de la coronada. Por ese entonces los campos estaban sedientos de magia, pues una sequía de recursos azotaba a la población. Es por eso mismo por lo que la población con gran ilusión salía de sus casas para recibir a la llegada del tiempo Créstico. Este se caracterizaba por lluvias de polvo de hadas, tornados de púas de niux y otras muchas cosas que solían aportar un caos. Sin embargo, este año era diferente no existía miedo todo el mundo estaba seguro y afrontaban la llegada de este periodo como un paso más en su vida.
La pequeña población de Dante, hacía diez años que no veía algo similar. Las casas comenzaron a sepultarse por los polvos de hada, que en tan solo una hora ya cubrían un palmo del suelo.
La imagen era enternecedora, los niños tiraban bolas que no encontraban una caída y flotaban en el ventoso viento como los globos de helio.
Cuando la noche cayó en el pequeño pueblo todas las casas encendieron sus chimeneas y permanecieron horas interminables junto a la ventana viendo como su mundo se reconstruía.
Tan solo unos siglos atrás, disfrutaban del paraíso más bello jamás conocido. Los hombres que vivían por aquellas épocas habían aprendido a utilizar la belleza de la magia y a convertirla en su más fiel aliada.
- Abuelo, abuelo. Cuéntanos otra vez la historia de la historia del tiempo. Anda por fa – una niña de apenas unos seis años de edad saltaba en las rodillas de su abuelo. Esa historia que siempre había sido un recuerdo en los corazones de los Danteses se pasaba de generación en generación.
- Esta bien querida, te lo contaré una vez más – el anciano tomo un sorbo de una taza de chocolate y se ordenó su pintoresco bigote – Todo comienza con la llegada del meteorito Dante a la faz del planeta Nicornio. Lo que en un principio parecía una desgracia…



*yo misma*

domingo, 2 de marzo de 2008

Lenguaje Universal


Escurridizas, entre las sábanas, las palabras se enredan. Van descendiendo escondidas entre luz y sombra. La garganta atormentada trata una vez más de danzar al compás de los sonidos, sin embargo, no hay lugar para las reiteraciones ni siquiera para las acusaciones, pues ni una sola ha quedado para dejar que la pobre mujer goce de expresión. Gracias que dotados con sentidos aun el tacto es clave en la cama de los enamorados y sustituyendo las premisas del buen hablar los rocen son una lengua Universal. Quién diría que sus gélidas manos al fin serían comprendidas y arropadas por su cuerpo. Rudimentario el método, anticuado, arcaico, medieval, cualquiera de estas palabras serviría para describir la emotividad del silencio, pero, para nuestros viejos corazones y nuestras jóvenes mentes hemos de mostrar la más fiel verdad. La que muestra al amante mudo, la que entiende de humildad, la que enseña el lenguaje universal.


*yo misma*


pd: Elita cariño iba para ti pero finalmente no pude escribir algo que me gustara así que para otra vez será te kiero wapiiiiiiiiiiiisima!!

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